viernes, 24 de septiembre de 2021

El Futuro de Business Intelligence (BI) y Business Analytics (BA)



Business Intelligence, BI por sus siglas en inglés o Inteligencia de negocios, se refiere al conjunto de estrategias, metodologías y tecnologías usadas para recolectar, integrar y analizar los datos para la toma de decisiones, convirtiendo así los datos en valor para las empresas. Por su parte Business Analytics o BA por sus siglas en inglés, también recolecta y analiza los datos con un enfoque estadístico y modelos predictivos.

Cada vez la brecha conceptual, entre el BI-BA, se acorta más y BA tiende a ser un subconjunto del BI. Algunos autores asocian al BI con un enfoque descriptivo (lo que sucede) y el BA con un enfoque predictivo (lo qué sucederá) y prescriptivo (por qué sucede). Otros autores hablan del BI moderno que engloba herramientas de Data Discovery con características de autoservicio de datos, ágiles, intuitivas, flexibles y colaborativas. El autoservicio o en inglés “self-service” brinda, a los usuarios de negocio, la autonomía y capacidad de análisis de datos en tiempo real. Todas estas características fomentan que los datos sean incorporados en el trabajo de todos los miembros de la empresa, lo que conlleva a que se convierta en una organización Data Driven (Dirigida por los Datos) y que el eje de todos sus procesos y toma de decisiones sea la información.

A continuación, enumeramos las tendencias actuales en torno al análisis de datos, que nos permiten visualizar el camino futuro del BI/BA:

  • Mayor utilización de datos no estructurados.
  • La aparición de Edge Computing para optimizar el desempeño de los procesos de transformación de datos.
  • Incremento en el uso de tecnologías en la nube como AWS, Azure y GCP.
  • Mayor uso de Machine Learning e Inteligencia Artificial. Uso de la Analítica Aumentada e insights automatizados.
  • Proliferación de los Data Lakes y Data Lakehouse.
  • Mejoramiento de funciones de colaboración y compartición de datos. Data Sharing.
  • Los modelos de datos serán cada vez más complejos y se requerirá adoptar metodologías de DataOps.
  • Se reducirá el tiempo usado para la preparación de datos y se priorizará el tiempo dedicado al análisis de la información.
  • Los catálogos de datos en el BI jugarán un papel cada vez más importante.
  • La Incorporación del procesamiento del lenguaje natural (NLP) tanto a la hora de consultar datos como entrada (NLQ), como para la salida de los análisis automatizados (NLG). Se incrementará la adopción de soluciones de Analítica Conversacional para el BA.
  • Aumentará el uso del Data Storytelling con miras a llevar la información de la mejor forma a los tomadores de decisiones.
  • Mayor Integración de las herramientas ABI con todos los sistemas por medio de APIs y estándares definidos.

En Big Data persiste la tendencia a usar el modelo on-demand (pago por uso) y Cloud Computing (Computación en la Nube). Por ejemplo, Amazon AWS permite aprovechar los principales beneficios asociados con la informática bajo demanda: el acceso sin problemas a un almacenamiento y una capacidad informática prácticamente ilimitados, la posibilidad de ajustar la escala del sistema en función del crecimiento de los datos recopilados, almacenados y consultados, y pagar solo por los recursos que aprovisiona. Empresas como OpenSols pueden implementar este tipo de soluciones en la nube usando AWS.

Actualmente podríamos decir que los datos en la nube empiezan a superar a los que se encuentran en los centros de datos, entonces el reto cada vez más fuerte es generar información y conocimiento en el mismo momento y así tomar decisiones que cambien el curso de un comportamiento negativo del negocio o aprovechar comportamientos positivos lo más cercano al tiempo real. Esto va a potenciar el uso de las herramientas de Data Discovery, dándole más poder al consumidor de información.

Los cuadros de mando predefinidos se verán sustituidos por información automatizada, conversacional, móvil y generada de forma dinámica. Una vez resueltos todos los problemas de Data Quality y de integración, lo siguiente es tomar el poder de la visualización flexible e intuitiva para lograr la democratización de datos, eso sí, como en la política, con un buen gobierno de datos.

Todas estas tendencias y visualizaciones de lo que viene en los próximos años ocasionarán cambios sociales y culturales. Por ejemplo, como ha ocurrido en otras revoluciones tecnológicas anteriores, se terminarán algunos trabajos y se generarán nuevos. Surge el interrogante ¿cómo serán los empleos del futuro? 

Resumen: Las inteligencia en los negocios atreves de sistemas de información son de mucha importancia en estos tiempos cambiantes donde el manejo adecuado de datos a través de BA o Bussines Analytics brinda una ventaja competitiva respecto a la competencia. Las empresas están obligadas a adaptarse a estas nuevas tendencias, capacitando a su personal en nuevas formas de administrar y llevar a cabo actividades de una forma eficiente.

Fuente: https://revistaempresarial.com/tecnologia/inteligencia-de-negocios/el-futuro-de-business-intelligence-bi-y-business-analytics-ba/

Fecha: 18-9-2021 (publicada)/ 24-09-2021 (consultada)



domingo, 12 de septiembre de 2021

Sostenible y digital, un binomio indivisible

 

"Lo que ha unido la tecnología, la economía, el sentido común y hasta la naturaleza, que no lo separe el hombre. Por qué sostenibilidad y digitalización forman un matrimonio que no se divorciará nunca"




“Esta empresa lleva la sostenibilidad en su ADN…”. “Esa otra tiene genética digital…”. Se repiten tanto que casi se han convertido en frases hechas. Sin embargo, la comparación está mejor traída de lo que parece: el ADN se configura con una doble hélice interconectada y esa forma es fundamental para la replicación, la adaptación y el crecimiento de los seres vivos.

Bien, sostenibilidad y digitalización serían como esas dos hélices o espirales interrelacionadas, y la replicación, la adaptación y el crecimiento se aplican a esa otra versión de entes vivos que son las empresas, a las especies que son los sectores y a la economía general entendida como un ecosistema.

“La digitalización es un habilitador para la sostenibilidad y la sostenibilidad debe ser el centro de la digitalización. Aquellas empresas que promuevan este cambio de paradigma tendrán un efecto muy positivo en sus resultados individuales, pero también en la sociedad”, apunta Lourdes de la Sota, directora de Estrategia Corporativa y Relaciones Institucionales de SEAT.

Vivir para contarlo

Por ejemplo, las consultorías HFS Research y KPMG International sostienen que la automatización robótica de procesos (RPA), la inteligencia artificial, la analítica inteligente o el multi-cloud ya eran fundamentales para ahorrar costes, mejorar las decisiones, aumentar ingresos y el valor de marca. A partir de la pandemia, además, serán “esenciales para sobrevivir”.

Accenture llega a conclusiones parecidas: las empresas que integren de lleno la innovación tecnológica, en particular la digital, para optimizar su eficiencia y evolucionar hacia un comportamiento sostenible, tienen casi tres veces más posibilidades de recuperarse rápido, salir reforzadas de la crisis y “liderar el mañana”.

Esa conexión íntima entre tecnología y sostenibilidad podría resumirse en que la primera actúa como el factótum de la segunda. Agustín Cárdenas, gerente de Transformación de Negocio de Telefónica Empresas, señala que la digitalización “es clave para conseguir más de la mitad de las metas planteadas por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el 5G será capaz de crear valor social en 11 de los 17 ODS”.

Según la patronal AMETIC, “no hay medida que afecte a la sostenibilidad y no incorpore herramientas digitales”. Simplemente la migración a la nube de programas y aplicaciones puede reducir incluso un 65% el consumo de energía y hasta un 84% las emisiones de carbono respecto a la implantación física en los equipos informáticos, calcula Accenture. La digitalización, según el World Economic Forum, puede contribuir a descarbonizar el mundo mermando las emisiones de CO hasta un 35% la próxima década.


Tener o no tener (buena información)

Esas dos hélices engranadas multiplican la eficiencia para reducir el consumo y la dependencia de los recursos. Y a la eficiencia se llega sobre todo mediante el control de la información.

La digitalización dispara exponencialmente tanto la generación de datos como la capacidad de análisis para transformarlos en conocimiento, patrones, tendencias, relaciones de sentido, quids de la cuestión que permiten entender las decisiones adecuadas para transformarte en una empresa sostenible. “La digitalización es clave porque lo que no se mide, no se conoce, y lo que no se conoce no se puede mejorar. Por ejemplo, la sensorización de procesos para detectar oportunidades de mejora en los consumos es fundamental”, explica Carlos Velázquez, director de Sostenibilidad de Roca Group.

“Asistimos a un cambio forzado y rápido del modelo productivo y del modelo industrial que se empieza a definir como la economía del dato”, añade Montserrat Ballarín, vicepresidenta de Desarrollo Social y Económico en el Área Metropolitana de Barcelona (AMB). “La digitalización de las empresas y de la administración, el uso de datos masivos y de la inteligencia artificial, la sanidad digital, el turismo inteligente, la movilidad sostenible, la robótica o la agricultura de precisión, entre otros, formarán parte de la nueva cotidianidad. Aquellos entornos y sociedades que no sepan adaptarse a los nuevos cambios no sobrevivirán”.


¿Reindustrialización en Europa?

La mención al cambio drástico de la industria es determinante, al fin y al cabo, es uno de los ámbitos naturales para aplicar innovaciones. Pero también porque el tándem digital-sostenible por el que tanto apuesta Europa —con leyes y 1,8 billones de euros en fondos de recuperación— implica una oportunidad de reindustrializar el continente cuando la pandemia demuestra que las economías industrializadas aguantan mucho mejor el timón.

Sería aplicar una lección aprendida tras la pérdida de puestos en otras carreras como la digital, hasta ahora liderada por EE UU, o la producción de microchips y baterías de litio casi monopolizadas por Corea del Sur y China. Sin embargo, la industria 4.0 —basada en la digitalización integral, la inteligencia artificial y la hiperautomatización—reduce los costes laborales, puede limitar la competitividad asiática en ese factor y así haría más viables la repatriación o la instalación de factorías en suelo europeo.

“La industria 4.0 evoluciona y transforma la manera de fabricar, de distribuir, de gestionar la cadena de suministro y de mitigar el impacto ambiental. Elimina residuos, produce con un mayor componente de proximidad, estimula nuevos perfiles profesionales y crea nuevas oportunidades de negocio. La digitalización nos aporta más valor en la adaptación a la nueva economía, pero debe ir de la mano de la sostenibilidad. Nos lo ruega el planeta”, apunta Pere Navarro, delegado especial del Estado en el CZFB.



Etapas de montaña antes de la meta

Entre el ideal y la realidad se levantan retos formidables como los que apunta el Informe anual 2019, del Digital Future Society Think Tank: que los poderes públicos se pongan las pilas e innoven estímulos creativos y ágiles; una base de confianza, transparencia, seguridad y privacidad para los servicios digitales; la alfabetización digital y la inclusión que impida dejar fuera a grandes grupos de población —la ONU reconoce como derecho humano el acceso a la sociedad digital— y facilite un crecimiento equitativo sin brechas digitales extremas.

Hay muchos más retos. El volumen de inversión e incentivos, por supuesto. Acelerar el proceso de descarbonización: un experto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) decía que necesitaríamos cuatro parones como el de la pandemia para ponernos al día. Extender la digitalización por la miríada de pymes sin recursos o preparación suficientes para hacerlo por sí mismas. Regulaciones claras y estables que aporten seguridad jurídica. Una definición mucho más precisa de “sostenible” para diferenciar los proyectos verdes de verdad frente al greenwashing. O generar la enorme cantidad de profesionales tecnológicos que demanda la nueva economía, un déficit incomprensible cuando, por ejemplo, en Cataluña casi el 73% de sus empresas TIC aumentaron su facturación en 2019.

Además hay que luchar contra la precariedad laboral que puede desatar la robotización masiva, anticiparse a las nuevas relaciones profesionales —de acuerdo con la OCDE, al final de esta década habría más personas trabajando por cuenta propia que ajena— y a modelos emergentes como la economía de las plataformas que conectan directamente oferta y demanda, con todos sus pros y contras.

Pero un reto sirve para gobernarlos a todos: el cambio cultural imprescindible para que el cambio tecnológico fluya. El reseteo de la mentalidad que acerque todos los demás retos antes de que los desastres naturales extiendan a las bravas la conciencia climática. Para decir, sin exagerar, que la economía lleva la sostenibilidad en su ADN.


Resumen: Los avances tecnológicos son importantes siempre y cuando se tenga en cuenta la sostenibilidad ambiental, factor importante de las próximas generaciones. Generar una cultura de cambio en las personas, preparar profesionales en nuevas especialidades que se adapten a la globalización y cubra las deficiencias del mercado actual, el apoyo del gobierno en temas de medio ambientes y muchas otras determinantes que serán vitales para un desarrollo sostenible que este de la mano con el medio ambiente. 

Fuente:https://elpais.com/economia/horizonte-4-0/2021-09-07/sostenible-y-digital-un-binomio-indivisible.html

Fecha: 12-9-2021 (Visitada)/ 7-9-2021 (Publicada)







sábado, 4 de septiembre de 2021

La fábrica del futuro: cuando las cadenas de montaje dejan lugar al análisis de datos


El desarrollo de la industria 4.0 es imparable y no está exenta de retos no siempre fáciles de resolver. Uno de los más importantes es la correcta captación y uso de los datos, la materia prima en la digitalización de cualquier sector. Para obtener los mejores resultados posibles, es fundamental obtener esos datos de manera automatizada, en tiempo real y cumpliendo unos mínimos estándares de calidad. Y en ello está trabajando el Instituto Tecnológico de Informática (ITI) desde hace un año.

“Cuando hablamos con empresas [que han iniciado su digitalización] encontramos problemas recurrentes como los conocidos silos de datos o la escasa integración”, explica Jordi Arjona, coordinador del grupo de Sistemas Distribuidos (SiDi) de ITI.

Para resolverlos, es necesario trabajar en la unificación de los distintos orígenes de datos de los que disponen las compañías y mejorar las conexiones y flujos de datos intra e interempresa” añade.

HyperFactory es un proyecto encaminado al desarrollo de una arquitectura multinivel orientada al dato, a su adquisición, gestión y explotación en un entorno industrial.

 

Integración del Dato


Uno de los objetivos de HyperFactory es “avanzar hacia la factoría hiperconectada”, apunta Arjona. Para conseguirlo, el equipo de ITI ha abordado cada uno de los ámbitos donde se generan y se utilizan estos datos, estos son líneas de producción, planta y dirección de la empresa. Para el desarrollo del programa han realizado un paralelismo entre la industria y los niveles con los que se trabaja hoy en día en computación. “En el proyecto se iguala la dirección de la empresa a una capa cloud, la factoría a la capa fog y las distintas líneas de producción a la capa edge”, describe el investigador.

Esta estrategia persigue distintos objetivos. “Con respecto al edge, se trata de buscar mecanismos que hagan más eficiente y resiliente la comunicación de datos dentro de la fábrica. En fog, constituir un repositorio de datos que agregue la información no sólo proveniente de las líneas de producción –independientemente de los distintos protocolos con que trabajen–, sino que también permita integrar de manera sencilla información de negocio o comercial”, describe Arjona.

“Finalmente, el nivel cloud tiene a su alcance los medios para recuperar y contextualizar aquella información que requiera, ganando una mayor visibilidad de lo que sucede en la empresa y aumentando su capacidad de acción”. El resultado permitirá generar una arquitectura flexible y dinámica, pero robusta y segura a la vez.

HyperFactory, aseguran desde ITI, permitirá incrementar la eficiencia y capacidad de adquisición, gestión y procesado de datos de la planta digitalizada; así como su explotación para obtener nuevas herramientas para la mejora de procesos productivos y de negocio; junto a la disponibilidad de un soporte compartido entre los actores involucrados, como empresas o fabricantes de maquinaria, que mejore la integración de los datos para una adecuada digitalización de la industria.

El proyecto, que ya dispone del diseño tanto de la arquitectura como de los componentes que pretenden dar respuesta a las necesidades de la fábrica, cuenta con el apoyo del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).





Resumen: 
Las industria de hoy en día se enfrenta al reto de la globalización, donde la empresa que mejor obtenga y procesen sus datos tendrá una gran ventaja respecto a sus competidores en el mercado. Proyectos como el presentado ,  HyperFactory ayudan a mejorar eficiencia, agilizar procesos y reducir costos en este caso en particular en cadenas de ensamblajes. 

Fuente:https://www.elespanol.com/invertia/disruptores-innovadores/innovadores/centros-tecnologicos/20210904/fabrica-futuro-cadenas-montaje-dejan-lugar-analisis/608689691_0.html

Fecha: 4-09-2021 (Visitado) / 4-09-2021 (Publicado)