"Cuando la Formación Profesional se alinea con la Industria 4.0 en el Instituto Comte de Rius, por iniciativa de Jordi Masip y Núria Ferré"
Jordi Masip,
jefe de Mantenimiento, y Núria Ferré, ambos, profesores de Ciclos de Formación
Profesional de Grado Medio de la familia Química, en el Instituto “Comte de
Rius” (Tarragona), han conseguido cambiar una norma del laboratorio que decía
desde hacía más de una década: “Prohibido el uso de los teléfonos móviles”.
¿Y cómo, os
preguntaréis?
Una herramienta
que los detractores de su uso consideran que NO debe ser utilizada, que
distrae, que incita a estar en redes sociales. La respuesta la tenéis en la
misma frase: herramienta. Los dispositivos móviles se han convertido en un
equipo de laboratorio más, que todos sus usuarios, tanto alumnos como
profesores, pueden usar para acceder a las instrucciones de los equipos, que
les indican cómo funcionan y como se calibran y regulan. Los usuarios, también
pueden reportar su uso, y comunicar con antelación a los cerca de 600 alumnos
de química del centro, a través de sus profesores, que un equipo no funciona
correctamente a través de formularios en la Nube. Todo ello supone una gestión
integral de todos los equipos.
Jordi, como jefe de Mantenimiento y profesor, nos puedes explicar un
poco ¿cómo ha surgido esta necesidad?
Los laboratorios del Institut “Comte de Rius” aportan a sus estudiantes
las mejores condiciones ambientales, instalaciones, materiales y tecnologías
para facilitar al máximo el aprovechamiento del tiempo que dedican de forma
presencial en el centro. Se ha dotado a todos los estudiantes de las
facilidades tecnológicas habituales en el centro, pero queríamos llegar aún más
lejos e innovar. Desde el curso 2018-19 se ha generado un espacio en la nube
para suministrar las condiciones personales de formación-aprendizaje mediante
la digitalización de todas las instrucciones de equipos, investigación,
incidencias, calibraciones y verificación y registros de uso de los
equipamientos, equipos auxiliares y preparación de reactivos. A todos ellos se
accede mediante códigos QR en etiquetas adheridas a los instrumentos, y en los
guiones de prácticas del laboratorio que elaboran los docentes. La solución
tecnológica no sólo incluye equipos, sino también reactivos. Todos los datos de
gestión del reactivos y seguridad se han integrado de manera colaborativa y
revisada por pares, en Google Sheets, y están disponibles en un espacio
colaborativo para la comunidad docente.
¿Y visteis claramente que lo podías solucionar con un teléfono?
Núria nos comenta que con el proyecto se han logrado varios objetivos
generales: Gestión de laboratorios a todos los niveles: equipos y ahora
reactivos también. Pensad que las instrucciones de uso indican paso a paso como
poner en marcha un equipo, pararlo y cómo actuar en caso de emergencia o parada
repentina.
Aumentar las herramientas de Seguridad de los equipos, los materiales y
los reactivos. Es un tema que preocupa y mucho en los laboratorios docentes. Gestionar
adecuadamente el almacenamiento, y poder hacer previsión de compras de piezas,
reactivos, material, y, el uso de la Tecnología Móvil con fines docentes.
4.000 equipos! Lo habéis preparado para todos: ¿el funcionamiento, y
registrado su uso?
Jordi explica que ha sido un trabajo que le ha llevado bastante tiempo.
– Las instrucciones las íbamos haciendo, pero las teníamos en papel. Cada vez
que había que utilizar un equipo, debías tener las instrucciones en papel al
lado, y a veces se manchaban o perdían.
Se ha reducido también considerablemente el uso de papel que queda
obsoleto una vez impreso.
-¡Y no sólo eso! –incide Núria– tenemos información instantánea del uso
de cada equipo, podemos replanificar su mantenimiento en función de si se usa
mucho o poco, cuando hay que revisarlo, y prever, si por ejemplo a las 100
horas de funcionamiento se va a estropear una lámpara, o debo cambiar el aceite
de una bomba de vacío.
¿Y qué coste ha supuesto la iniciativa?
Núria nos cuenta que ha supuesto un coste de tiempo de los profesores
implicados, que lo han convertido en proyectos de laboratorio en sus módulos
profesionales. –Cada equipo, a modo de IoT, dispone de enlaces y códigos QR que
permiten consultar y registrar el uso de los equipos. En el caso de los
reactivos, ha sido tarea de los alumnos tutorizados, el hecho de generar y
mejorar la base de datos. El inventario de los reactivos del laboratorio se
realiza en colaboración de diversos grupos de alumnos de CFGM de Operaciones de
Laboratorio a modo de capacitación en módulos profesionales que incluyen
almacenaje, seguridad y tratamiento de residuos y subproductos de las
reacciones químicas.
La base de datos colaborativa de reactivos incluye todo lo que la
legislación exige. Diversos alumnos han participado en la creación y validación
de las bases de datos, tanto de reactivos como de equipos, en aplicación real
de situaciones que pueden vivir en las empresas en las que trabajarán en un
futuro. – Nos cuenta Jordi– Posteriormente se ha formado a los diversos equipos
docentes y a los alumnos, que han colaborado desinteresadamente en la
iniciativa. Al ser partícipes de sus aprendizajes, los alumnos han mostrado un
elevado grado de satisfacción y participación. La inversión más importante ha
sido tiempo de gestión, validación de datos y en formación en el uso. El
programario utilizado ha sido de uso libre, y no se ha comprado ningún equipo
específico para la creación e implementación del proyecto.
Nos queda claro pues, que, con la ayuda y la implicación de alumnos y
profesores, en la nueva formación profesional del Instituto Comte de Rius,
estamos hablando de competencias 4.0 en la resolución tecnológica de
conflictos. Sus alumnos deben aprender a reaccionar en condiciones normales en
las empresas del sector químico; a tener el control ante situaciones de
emergencia simuladas; fomentando una comunicación activa, un entrenamiento
previo en seguridad; una gestión y reacción ante un conflicto, y una correcta
toma de decisiones. Para todo ello, la tecnología, mediante la nube y los
móviles, es una herramienta que debe ser introducida en las aulas y
laboratorios, igual como lo es en las empresas 4.0 en las que nuestros alumnos
trabajarán en un futuro. La capacitación de los profesionales de FP debe ser
también tecnológica según las necesidades de la industria 4.0. Hay que
felicitar a los implicados por haber creado un proyecto de Aprendizaje basado
en un problema (ABP) tecnológico y muy transversal en el que se implican los
equipos docentes, los alumnos y la gestión de los laboratorios. En él se
trabajaban muchos de los módulos profesionales formativos de los ciclos de la
familia química, y se aprende a trabajar en equipo, y para el bien de todos los
usuarios del laboratorio. El proyecto ha sido reconocido con diversos premios
el curso pasado y éste.
Resumen: Los sistemas de información son siempre importantes en cualquiera organización, como demuestra este caso de laboratorio en la nube. Con el uso de tecnologías como los códigos Qr, los móviles y una base de dato ayuda a conocer el estado y disponibilidad de herramientas y reactivos, y es que es una norma de laboratorio general la prohibición de uso de celulares en laboratorios, pero el mundo avanza y este caso se adaptado y mejorado su administración, reduciendo el uso de papel e involucrando a todos los estudiantes y profesores en el manejo de las herramientas y reactivos del laboratorio.
Fuente: https://www.magisnet.com/2021/11/los-laboratorios-en-la-nube/
Fecha: 10-11-2021 (consultada)/ 10-11-2021 (Publicada)
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